-Cállate- que la diferencia entre el querer y el deber la conozco bien, el problema es de decisión, lo que debo no es lo que quiero y viceversa. Después de todo, siendo una persona normal jamás hubiere besado tus labios sedientos de mi. Pero eso era lo que deseaba y dejé todo por ti, ahora que me pides lo debido, es cuando las preguntas abandonan sus respuestas en el polvo del olvido.
Hola Abue
•2 mayo 2012 • Dejar un comentario Son las 11:30 p.m. (23:30 en mi nuevo acervo). Meses han transcurrido desde que pasé realmente por estas líneas, de que sentí realmente lo que escribí, que me doy cuenta que queda tiempo para pensar después de las 11:00 p.m..
Tal vez la cosa estuvo demasiado feliz y sobria, como para darme una vuelta a este no diario y escribir una vez más. Pero la realidad está ahí, en que meses atrás me mantenía ocupado y feliz, sin tiempo para depresiones de un día, pasajeras e imaginativas, quizás nostalgicas, pero ahora nuevamente me ha tocado desempolvar la libreta y teclear una vez más.
El sufrimiento que me acompaña no se desemboca en lágrimas, ni palabras de apoyo, el luto lo siento frente al computador, a estas horas, en que el frio deprime los huesos y no hay wisky que calme la tensión; es casi una semana ya desde que la luz y sentido del humor de mi Abue Nora se apagó.
Y es que sus constantes bromas, pseudo regaños y anécdoras educadoras no se olvidarán fácilmente, menos su malicia indígena que siempre sacaba a relucir tras un susurro inconfundible. Partiste, pero siempre te tendremos con nosotros
empezar de nuevo…
•9 febrero 2012 • Dejar un comentarioY ese es el paso de la vida, reinventarnos con el tiempo, temomar lo olvidado, regresar a las letras…
Felipe
•16 noviembre 2011 • Dejar un comentarioUn paso más y son las 05:00, mientras se perdía en el avismo de la oscuridad por la noche, pensó Felipe. Y es que en definitiva, lo suyo no era salir a la calle y conocer el mundo nocturno sino más bien, dormir temprano y esperar que rápidamente el sol se acordara de salir una vez más en su irremediable ciclo.
Por las mañanas, después de ordenar los papeles y tomar una taza de café sin azucar y dos tostadas, leía de forma presurosa los diarios on line y actualizaba su twitter: “me voy a trabajar”.
Esa rutina era lo único que lo mantenía cerca de su bella Sara, a quien no conocía y se encontraba a diario a menos de dos metros y una oficina de por medio. Morena y con sus ojos alargados, con una mirada que derrite la parafina y ese cabello lacio hasta el infinito. Una vez se la encontró en el ascensor, pero necio en iniciativa, marcó de forma intuitiva el botón del piso 7º, evitando así romper el hielo y recibiendo solo un Thank you de sus labios brillantes, tomó un rumbo distinto una vez más.
Hoy, igual que mañana, irá Felipe una vez más al ascensor, al desayuno, a twitter, a comentar que este cuento, jamás habrá terminado.
Lo que antes fue no será dijo J.J.
•25 julio 2011 • Dejar un comentarioCuando ya mas era imposible, escupió los bordes irregulares de la uña del dedo anular de la mano izquierda y corrió hacia el segundo cajon del mueble de la cocina, donde se hallaba la cinta transparente con la cual se hizo una especie de vendaje para que no le molestara el polvo ni la tierra. Preparó rápidamente una maleta con cinco tangas multicolor, camisetas y shorts, sus jeans ajustados y su inseparable voluntad. Ángela, que no prometía sin cumplir y se cansaba de esperar, plantó a su amado, sus amigas y familia por un poco de sol, -estoy harta de que no me complazcan- replicó -ya los esperé lo suficiente y después de media semana de vacaciones no lo torero más- dijo mientras compraba su tiquete de ida hacia el atlántico.
Y a veces viene ese recuerdo de libertad, cuando prepara a sus hijos para la escuela, sus loncheras, sus uniformes, su Raúl que ama y le ensucia frecuentemente el piso al regresar de su jornal, y se pregunta donde está, porqué la abandonó, de que sirven los condominios cuando están rodeados de tugurios y no de arena, de que sirven los jeans si pareciere vivir con un ancla que le impide volar como antes, de que sirve vivir sin arriesgada voluntad.
Calle abandonada.
•27 junio 2011 • Dejar un comentario Fue el último destello en sus ojos, mientras la espuma de las olas le abrazaban y de forma sorpresiva le daban un nuevo remezón. Daniela, que siempre deseó ser sirena en la carretera, mantenía siempre en su mano las decisiones oportunas, en la otra, un añejo bolso de esos que tienen la función de ser un kit de vida.
Pocos hombres pasaron por los labios de Daniela dejando una huella cítrica en su recuerdo. A pesar de que se hizo su voluntad, ella siguió pensando en un quizás, mientras de su ordenador desaparecían listas de contactos, cartas con vinagre y notas periodísticas.
Con el tiempo, llegó el día poco esperado en que la pagina de sucesos anunció el fin de su carrera como asesina de corazones, hecho acaecido cuando Joaquín la arrancó de las calles, la coca y el vino.
Calle abandonada.
•27 junio 2011 • Dejar un comentario Fue el último destello en sus ojos, mientras la espuma de las olas le abrazaban y de forma sorpresiva le daban un nuevo remezón. Daniela, que siempre deseó ser sirena en la carretera, mantenía siempre en su mano las decisiones oportunas, en la otra, un añejo bolso de esos que tienen la función de ser un kit de vida.
Pocos hombres pasaron por los labios de Daniela dejando una huella cítrica en su recuerdo. A pesar de que se hizo su voluntad, ella siguió pensando en un quizás, mientras de su ordenador desaparecían listas de contactos, cartas con vinagre y notas periodísticas.
Con el tiempo, llegó el día poco esperado en que la pagina de sucesos anunció el fin de su carrera como asesina de corazones, hecho acaecido cuando Joaquín la arrancó de las calles, la coca y el vino.
